PTERIGION Y PINGÜECULA


Pterigion

El pterigión es un tejido carnoso de forma triangular que crece en la conjuntiva y a veces sobrepasa los límites de la córnea. Su forma de ala le da su nombre (pteros en griego). Puede permanecer de pequeño tamaño, o crecer lo suficiente como para interferir con la visión, aunque ésta condición es rara en Chile. El pterigión ocurre comúnmente sobre el ángulo interno del ojo, pero puede también aparecer en la parte externa. Su causa no es muy conocida, aunque es más frecuente en personas que pasan gran parte del tiempo al aire libre, especialmente en climas soleados y secos como los de la zona central u norte de nuestro país. La exposición prolongada a la luz solar, especialmente a los rayos ultravioleta (UV), y la irritación crónica debida a la sequedad y al polvo, parecen tener un papel importante en su desarrollo. Un ojo “seco” puede contribuir a la formación del pterigión.
Cuando un pterigión se torna rojo e irritado, gotas lubricantes para los ojos o ungüentos pueden ayudar a reducir la inflamación. Si el pterigión es lo suficientemente grande como para afectar la visión o crece muy rápidamente, puede ser removido por medio de cirugía.
Aún después de ser removido quirúrgicamente, el pterigión puede volver a crecer, particularmente entre gente joven, por ésta razón la cirugía no se indica inmediatamente, sino cuando las molestias y el crecimiento son importantes. En general la cirugía se realiza en otoño-invierno, cuando las condiciones de luz UV son más benévolas. El método quirúrgico más utilizado hoy, la extirpación y la colocación de un injerto de conjuntiva sana en la zona de extirpación, con ello se reduce el riesgo de recidiva.
El uso de anteojos de sol para proteger los ojos de la luz ultravioleta, y el evitar condiciones ambientales secas y polvorientas, puede ser de gran ayuda.





                  
La pingüécula
                 
La pingüécula se trata de un engrosamiento de color amarillento, simulando un glóbulo de grasa que se ubica en la misma zona que el pterigion. Es más frecuente en la parte más cercana a la nariz, pero también puede crecer en la región externa. En algunos casos puede ser un precursor del pterigion. No es un tumor, pero sí una alteración del tejido normal como resultado de la acumulación de depósitos y grasa. A diferencia del pterigión, la pingüecula no crece sobre la córnea. Puede ser causada por mala lubricación y por condiciones climáticas similares a las descritas para el pterigion.
El tratamiento no es necesario, a no ser que ocurra inflamación. La pingüecula no crece sobre la córnea, ni afecta la visión. Si se convierte en una molestia, puede ser, en raras ocasiones removida quirúrgicamente, pero la cicatriz causada por la operación puede ser cosméticamente objetable, aún más que la misma pingüécula. Es aconsejable proteger los ojos del sol directo y mantenerlos lubricados.